Pequeña competición, por parejas o por equipos, para mejorar el juego con contacto y las finalizaciones cerca de canasta. El pase del entrenador define los roles de ataque y de defensa. El atacante solo puede realizar un lanzamiento a canasta.
Cada jugadora debe realizar una entrada a canasta y, antes de finalizar, devolver el balón que lanza el entrenador golpeándolo con el suyo.
El título de esta brillante propuesta del entrenador Jonathan Vicente resulta especialmente revelador. Su esencia radica en la triple incertidumbre a la que se enfrenta el jugador atacante: desconoce cuándo empieza, hacia dónde deberá desplazarse y cómo deberá finalizar cada acción.
El atacante empieza manejando el balón con total libertad, combinando diferentes ejercicios de bote y cambios de mano para estimular su creatividad.
Detrás, el defensor espera sujetando dos balones. En cualquier momento, lanza el primer balón en una dirección y, acto seguido, el segundo en la dirección opuesta.
El atacante debe reaccionar al instante, desplazándose para desviar el primer balón, luego el segundo y, por último, atacar el aro con su propio balón.
El reto del defensor es recoger el primer balón que ha lanzado y, sin dejar de botar, llegar a tiempo para dificultar la finalización de su rival.
Este ejercicio del entrenador Ángel Fernández Tripiana parece sencillo, pero exige a los jugadores pensar y tomar decisiones rápidamente. Cada situación de 2c1 vincula la incertidumbre con los mecanismos de percepción, decisión y ejecución, generando escenarios que los jugadores deberán leer, interpretar y resolver.
El entrenador estadounidense Dennis Gates confiesa utilizar este sencillo ejercicio de 1c1 en casi todas sus sesiones con el equipo masculino de la Universidad de Missouri. El objetivo es crear y absorber contacto para finalizar con ventaja. Según el propio Gates, el enfoque debe ser “anotar en equilibrio, con ambos pies cerca del aro, evitando salirse de los límites de la cancha”.
Esta situación de juego reducido gira en torno a una doble incertidumbre inicial: los roles de ataque y de defensa, y la posición inicial del 2c2. Siempre atacan la jugadora de una esquina y la compañera de la posición consecutiva, mientras que la jugadora que ocupa la esquina donde no llega el balón se desactiva temporalmente.
Guiados por el preparador físico Rafa Luquez, la Selección Argentina de Jóvenes Talentos transforma un sencillo “pilla-pilla” en una propuesta sumamente eficaz para mejorar la velocidad de reacción.
Primero, organizamos a todos los jugadores en parejas o en dos equipos, asignando un color a cada miembro de la pareja o a cada equipo. Cuando el entrenador muestra uno de los dos colores, se desata nuestro desafío de reacción, velocidad y anticipación.
El jugador al que le corresponda el color que enseña el entrenador, debe escapar de su rival. Su objetivo es esprintar hasta la línea de tiros libres y chocar los cinco con un entrenador ayudante o, si no hay, con un compañero.
El otro jugador, por lo tanto, se convierte en el perseguidor y debe intentar atrapar a su rival antes de que alcance la meta.
¡Un chute de adrenalina para empezar con buen pie tu próxima sesión de entrenamiento!
Diseñado por el entrenador australiano Gerard Hillier, este ejercicio de 1c1 —o más bien, 1c0 (+1)— es una propuesta ideal para trabajar finalizaciones con ventaja. El atacante marca el inicio de cada acción, generando una situación de incertidumbre que obliga al defensor a reaccionar e intentar contrarrestar la ventaja espaciotemporal de su oponente. Además de finalizaciones cerca del aro, se incluye una variante para potenciar lanzamientos a media distancia desde el bote.
Con este ejercicio de Claudio Brambilla, podemos generar diversas situaciones de 2c2 a partir del pase inicial del entrenador. Si el receptor de ese pase está en la línea de fondo, el 2c2 se juega hacia la canasta contraria. Por el contrario, si el pase es a un jugador cerca del medio campo, el 2c2 se juega directamente en esa misma media cancha.
En este ejercicio del entrenador italiano Maurizio Cremonini, padrino del minibasket italiano, dos jugadores comienzan pasándose un balón. Al romperse la cadena de pases, cada uno recibe el pase del apoyo correspondiente y entra a canasta sobre la recepción del balón.
Este ejercicio de 2c2, que también puede entenderse como una variante de 2c1 (+1), incorpora una buena dosis de esa incertidumbre tan característica de las propuestas del entrenador cordobés Ángel Fernández Tripiana. En este caso, afecta tanto al atacante sin balón como a los dos defensores, ya que ninguno sabe hacia qué canasta se desplazará el jugador con balón, quien activa el 2c2 rompiendo la cadena de pases inicial.
En este fantástico ejercicio del entrenador Ángel Fernández Tripiana, no está preestablecido ni qué jugador atacante determina el inicio de cada acción ni hacia qué canasta se juega. Así, recreamos dos aspectos muy característicos de cualquier partido en categorías de formación: la incertidumbre y la necesidad de tomar decisiones rápidamente.