Esta variante del “pilla-pilla” es un ejercicio de acondicionamiento y evasión. El juego consiste en una persecución por equipos donde el éxito (alcanzar la “zona segura”) o el fracaso (ser capturado) provocan un relevo inmediato y la inversión de roles. Para garantizar la intensidad, es obligatorio cruzar la línea de medio campo antes de regresar a la “zona segura”. Se pueden introducir algunas variantes fácilmente.
Ante la llegada de las semifinales de la Basketligan (la principal liga de baloncesto profesional de Suecia), el preparador físico argentino Matías Suhurt planteó a los jugadores del Umeå BSKT una dinámica de grupo muy enérgica y sumamente divertida.
Tal y como explica el entrenador catalán Boris Balibrea, es importante encontrar momentos más lúdicos y permitir que nuestro equipo se divierta y disfrute. La diversión no es solo un antídoto vital contra el estrés competitivo, sino también un catalizador para mejorar el rendimiento del equipo.
Guiados por el preparador físico Rafa Luquez, la Selección Argentina de Jóvenes Talentos transforma un sencillo “pilla-pilla” en una propuesta sumamente eficaz para mejorar la velocidad de reacción.
Primero, organizamos a todos los jugadores en parejas o en dos equipos, asignando un color a cada miembro de la pareja o a cada equipo. Cuando el entrenador muestra uno de los dos colores, se desata nuestro desafío de reacción, velocidad y anticipación.
El jugador al que le corresponda el color que enseña el entrenador, debe escapar de su rival. Su objetivo es esprintar hasta la línea de tiros libres y chocar los cinco con un entrenador ayudante o, si no hay, con un compañero.
El otro jugador, por lo tanto, se convierte en el perseguidor y debe intentar atrapar a su rival antes de que alcance la meta.
¡Un chute de adrenalina para empezar con buen pie tu próxima sesión de entrenamiento!
El entrenador estadounidense Kelly Graves ha desarrollado su propia versión de la famosa “estrella de tiro”. Adaptada a jugadoras interiores, esta variante sitúa las posiciones de tiro más cerca de la canasta, con lanzamientos desde las dos esquinas cortas —el short corner—, los dos codos de la zona y, para terminar, la línea de tiros libres o el poste alto. Este ejercicio permite crear distintos niveles de dificultad y objetivos, como anotar un número mínimo de tiros en un tiempo determinado o completar el recorrido en menos de X minutos, entre otros.
En esta versión del clásico “pilla-pilla”, los jugadores que controlen alguno de los balones extra no pueden ser atrapados. Pero esta ventaja se puede —y a menudo se debe— ceder para proteger a un compañero en problemas. Ese simple gesto cambia por completo la dinámica del juego: ahora exige comunicación, cooperación y una lectura constante del entorno. Una forma dinámica y divertida de iniciar cualquier sesión de entrenamiento.
¿Buscas un ejercicio divertido, competitivo y fácil de aplicar con cualquier grupo de jugadores, sin importar su edad o nivel? Esta propuesta de calentamiento, compartida por la Federación Eslovena de Baloncesto, es ideal para activar a tus pupilos. Desde una posición activa, con los pies en constante movimiento, los jugadores deben seguir atentamente las instrucciones del entrenador. A la señal, cada jugador compite por hacerse con el balón antes que su rival.
En situaciones de máxima presión, como finales de partido apretados o momentos decisivos, cada lanzamiento desde la línea de 4,60 puede marcar la diferencia. Por eso, la precisión y la fortaleza mental son tan importantes como la mecánica de tiro. En este ejercicio, dos equipos compiten hasta anotar 25 lanzamientos, pero tres fallos seguidos reinician el contador.
Esta variante del “pilla-pilla” tradicional enganchará a tus jugadores desde el primer momento. No se puede botar, así que todos los participantes deben moverse, pasar el balón y cooperar para atrapar al mayor número posible de rivales. Una propuesta divertida, exigente y competitiva.
Desbordar con explosividad a cualquier rival. Anticiparte en defensa. Todo empieza con un buen juego de pies. En este ejercicio de Leon Braunstahl, los jugadores deben “bailar” sobre la línea y reaccionar al instante: si cruzan, esprintan; si defienden, persiguen. Una propuesta tan simple como desafiante para activar reflejos y competir.
¡Pon a prueba las habilidades de tus jugadores con esta divertida y exigente tarea! Diseñado por Leon Braunstahl, con este juego podemos mejorar varios aspectos clave como el juego de pies, la velocidad de reacción, la coordinación y la capacidad para sincronizar movimientos con otros compañeros.
Esta tarea de activación, adaptada por el entrenador italiano Francesco Nanni a partir de la propuesta original del estadounidense Nathanael Littauer, nos permite desarrollar la agilidad en un entorno cambiante y dinámico. Además, podemos estructurar una competición entre tres o más jugadores.
Prepárate para este desafío individual: tu objetivo es completar el mayor número de posiciones en cinco minutos. Para avanzar de una posición a otra, debes encestar dos lanzamientos seguidos. Al completar cada posición, obtienes 1 punto. ¿Serás capaz de superar a todos tus compañeros?