Este ejercicio del entrenador Ángel Fernández Tripiana parece sencillo, pero exige a los jugadores pensar y tomar decisiones rápidamente. Cada situación de 2c1 vincula la incertidumbre con los mecanismos de percepción, decisión y ejecución, generando escenarios que los jugadores deberán leer, interpretar y resolver.
Esta situación de juego reducido gira en torno a una doble incertidumbre inicial: los roles de ataque y de defensa, y la posición inicial del 2c2. Siempre atacan la jugadora de una esquina y la compañera de la posición consecutiva, mientras que la jugadora que ocupa la esquina donde no llega el balón se desactiva temporalmente.
Conseguir que nuestros jugadores mejoren su lectura y toma de decisiones en situaciones de bloqueos indirectos representa un desafío considerable para la mayoría de entrenadores en las categorías de formación, sin olvidar las exigencias del baloncesto sénior.
El entrenador italiano Francesco Nanni plantea esta situación de 1c1 a partir de la recepción del balón, incorporando varios obstáculos que permiten “simular” los bloqueos indirectos.
El jugador atacante debe descifrar la intención de su rival frente a los obstáculos —los bloqueos indirectos— y ajustar su trayectoria para obtener una ventaja:
- Si el defensor persigue al atacante, la mejor decisión es continuar el movimiento utilizando los bloqueos indirectos y rizar.
- En cambio, si el defensor quiere anticiparse a los bloqueos “recortando” su trayectoria, el atacante debe alejarse del balón y de los bloqueos para crear espacio.
El atacante puede utilizar un bote para conseguir un buen lanzamiento a canasta, aunque está prohibido tirar dentro de la zona.
Aunque el entrenador transalpino utilizó este ejercicio con los jugadores del Scafati Basket —que por aquel entonces militaban en la segunda división italiana—, nosotros podemos aprovechar su planteamiento original para acercarnos por primera vez a los bloqueos indirectos.
En tal caso, nos limitaríamos a realizar pequeñas correcciones, sin ofrecer demasiadas indicaciones, para que nuestros pupilos puedan descubrir por sí mismos el concepto en cuestión.
La postemporada es un momento ideal para identificar y corregir limitaciones individuales y colectivas, sin la presión del calendario ni la rigidez táctica de la temporada regular. Este formato de SSG —un 4c4 que desemboca en un 2c2 y concluye en un 1c1— mantiene el ritmo competitivo: quien anota descansa, mientras que los perdedores siguen compitiendo entre ellos.
Fórmula de juego reducido desarrollada por el entrenador Shane Hennen, que se ha convertido en una de sus propuestas favoritas para trabajar con grupos muy heterogéneos. Aunque su enfoque es principalmente ofensivo, este ejercicio integra de manera eficaz diversos fundamentos técnico-tácticos.
En este nuevo ejercicio de la entrenadora canadiense Allison McNeill, planteamos una doble situación de 1c1, donde cada jugadora atacante debe leer e interpretar la posición corporal de su defensora y decidir si corta por delante o ataca la espalda con una puerta atrás.
Esta nueva propuesta del Comitè Tècnic de la Federación Catalana de Baloncesto se construye a partir de un sencillo 4c0 o 5c0. Cada cinco segundos, introducimos un balón más al ejercicio. El objetivo es encestar, pero antes de poder tirar a canasta, todas las jugadoras deben haber tocado el balón.
Para Ettore Messina, el pase es el fundamento más importante del baloncesto, no solo por su ejecución técnica, sino por todo lo que implica a nivel táctico. En este ejercicio de 5c5, el objetivo es alcanzar 100 pases sin botar el balón, añadiendo varias reglas condicionantes que lo hacen aún más interesante, exigente y desafiante.
Un ejercicio puede transformarse por completo si aplicamos ciertas reglas condicionantes o introducimos algún elemento diferenciador que altere las dinámicas habituales del juego y saque a nuestros jugadores de su zona de confort. En este 2c2, utilizamos dos balones simultáneamente, restringimos al máximo el número de botes por jugador e incorporamos dos “comodines”.
Este excepcional ejercicio de 1c1, creado por el entrenador catalán Joan Cortés, nos permite mejorar el juego sin balón, consolidando recursos individuales como los cortes (por delante y por detrás del defensor), los autobloqueos y la puerta atrás, entre otros conceptos.
Un ejercicio muy completo, que nos permite trabajar diferentes situaciones de juego reducido, así como desigualdades numéricas, y encadenar varias acciones en una misma secuencia. Una propuesta ideal para sesiones de entrenamiento en las que necesitamos optimizar el espacio disponible utilizando una única canasta.
Este ejercicio, ideal para sesiones de entrenamiento con pocos jugadores, permite integrar una amplia gama de conceptos (ofensivos y defensivos) a partir de una superioridad numérica ofensiva limitada, similar a un 2c1 (+1), que debe convertirse en un 2c2.